Blog dedicado a promover y difundir esta nueva forma de arte que surge como respuesta a la violencia y como manera de combatirla por medio de la creación artística.
QUE ES Y QUE NO ES ARTE FORENSE
¿QUE ES NUEVO ARTE FORENSE?
Tradicionalmente se ha considerado arte forense a la utilización de técnicas artísticas, predominantemente de las artes visuales, en conjunción con conocimientos provenientes de diversas disciplinas científicas y tecnológicas con la finalidad de crear imágenes que podrán ser utilizadas como instrumentos de investigación dentro de la procuración y administración de justicia. Esta noción, sin embargo, despoja al arte de algunas de sus características habituales como la libertad expresiva y la subjetividad del artista al crear. El arte forense que ahora proponemos es arte verdadero inspirado en la labor forense, arte en respuesta a la violencia y al servicio de la justicia pero en la forma en que el arte siempre lo ha hecho: generando sensaciones, ayudando a tomar conciencia, siendo en sí mismo una alternativa diferente a la violencia. El nuevo arte forense pretende utilizar la especial sensibilidad de los artistas, y el poder para conmover que tiene el arte, en la búsqueda de soluciones al conflicto que desde hace tanto se vive en nuestro país al igual que en muchas otras partes del mundo.
¿QUE NO ES NUEVO ARTE FORENSE?
El nuevo arte forense no es amarillista, no pretende utilizar la violencia como publicidad o herramienta vendedora sino combatirla y repudiarla, no pretende repetir la realidad sino intentar transformarla. Arte forense no es solo el arte que surge del interés por la muerte o relacionado a ella, no es arte surgido de la morgue sino el que surge, como ya se dijo, inspirado en la labor forense y en el trabajo con las víctimas de la violencia, tanto vivas como fallecidas, y en todos los aspectos que rodean a sus historias.
CONVOCATORIA.
La invitación es para todas las personas que se desempeñen en el campo forense en cualquiera de sus ramas o que trabajen con la violencia o sus víctimas y que tengan intereses o habilidades artísticas; los artistas interesados en usar su arte para volver a la violencia contra sí misma; las personas, en general, con sensibilidad y deseos de aprender a usar el arte como respuesta.
Tradicionalmente se ha considerado arte forense a la utilización de técnicas artísticas, predominantemente de las artes visuales, en conjunción con conocimientos provenientes de diversas disciplinas científicas y tecnológicas con la finalidad de crear imágenes que podrán ser utilizadas como instrumentos de investigación dentro de la procuración y administración de justicia. Esta noción, sin embargo, despoja al arte de algunas de sus características habituales como la libertad expresiva y la subjetividad del artista al crear. El arte forense que ahora proponemos es arte verdadero inspirado en la labor forense, arte en respuesta a la violencia y al servicio de la justicia pero en la forma en que el arte siempre lo ha hecho: generando sensaciones, ayudando a tomar conciencia, siendo en sí mismo una alternativa diferente a la violencia. El nuevo arte forense pretende utilizar la especial sensibilidad de los artistas, y el poder para conmover que tiene el arte, en la búsqueda de soluciones al conflicto que desde hace tanto se vive en nuestro país al igual que en muchas otras partes del mundo.
¿QUE NO ES NUEVO ARTE FORENSE?
El nuevo arte forense no es amarillista, no pretende utilizar la violencia como publicidad o herramienta vendedora sino combatirla y repudiarla, no pretende repetir la realidad sino intentar transformarla. Arte forense no es solo el arte que surge del interés por la muerte o relacionado a ella, no es arte surgido de la morgue sino el que surge, como ya se dijo, inspirado en la labor forense y en el trabajo con las víctimas de la violencia, tanto vivas como fallecidas, y en todos los aspectos que rodean a sus historias.
CONVOCATORIA.
La invitación es para todas las personas que se desempeñen en el campo forense en cualquiera de sus ramas o que trabajen con la violencia o sus víctimas y que tengan intereses o habilidades artísticas; los artistas interesados en usar su arte para volver a la violencia contra sí misma; las personas, en general, con sensibilidad y deseos de aprender a usar el arte como respuesta.
Ángeles Bocarriba
Exposición fotográfica acompañada de textos literarios con la cual se inauguró la línea de trabajo del nuevo arte forense en el año 2008.
Cementerio Central de Bogotá
El Cementerio Central de Bogotá es el cementerio más antiguo y reconocido en la ciudad de Bogotá. Por su significado histórico, valor arquitectónico y cultural fue declarado Monumento Nacional por el decreto 2390 del 26 de septiembre de 1984.
Mírame a los ojos
Fotografías de mujeres víctimas de la violencia de género, acompañadas de fragmentos del texto Mírame a los ojos presentado en el XV Congreso Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Bucaramanga-Colombia. Noviembre 2010, disponible en https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0B284aIf6lta2Zjg5NmE4MTUtNThmYS00YTkzLTljOGYtMDk0YWQzNmRhMjBm&authkey=CMSel6gE&hl=en
Noviembre 2012: Usamos la tecnología para nuestro beneficio, usamos instagram para captar momentos felices y que se vean más felices. Hay otras realidades que pueden evidenciarse con la misma tecnología. En este caso, la violencia contra las mujeres.
miércoles, 20 de agosto de 2014
lunes, 26 de mayo de 2014
TANATOPRAXIA NATURAL
Estás imágenes no son bonitas, ni artísticas, ni
agradables. Son crudas, como la realidad en que fueron tomadas. Pueden producir
malestar, asco, herir susceptibilidades, y lo dice alguien que ha publicado
fotos de cadáveres de seres humanos y fotos de mujeres golpeadas pero, por mi
especial cariño por los animales, debo advertirlo a todos aquellos que también
lo sienten.
En Colombia no existe una morgue oficial para
animales. Habrá lugares en los que realicen una necropsia de un animal con
dueño pudiente que se resista a quedarse sin saber por qué murió pero, en
general, a nadie le interesa. Incluso quienes los queremos, sabemos que es difícil
tratar a un animal y que a veces no se logra establecer qué enfermedad tienen. Son frágiles, muy frágiles me han parecido siempre, y no hablo de peces de
acuario o de hamsters, hablo de perros y gatos como las mascotas más comunes.
Se mueren, si tenemos suerte sobrepasan la década con nosotros, nos duele y
mucho, pensamos incluso, en el periodo de duelo, en no volver a tener mascotas
pero se aparece luego alguno o alguna en tu camino y te mira con esos ojos…
Algunos les dan sepultura, existen cementerios de mascotas con todo y lápidas, otros los incineran y guardan las cenizas, otros simplemente los dejan en manos de personas que conocen las normas sanitarias para disponer del cadáver. Este no es el caso.
La tanatopraxia natural es la que practica la tierra
y el aire, los carroñeros, las bacterias y los hongos. Es el bisturí del tiempo
que va limpiando los huesos de los animales que mueren a la intemperie. Pero lo
crudo de las imágenes que hoy comparto está en el “desencarte” premeditado de
que fueron objeto estos animales por parte de los humanos con quienes
sobrevivían, porque me arriesgo a decir que no les daban buen trato como nos lo
dicen esas “evidencias” de lazos aún al cuello de las osamentas.
Las tomé y las
publico porque se han vuelto una torturante visión diaria en esta mi nueva y,
por demás, pacífica vida. Arrojados a orillas de las carreteras en bolsas o en
costales, algunos incluso sin ese último cobijo, si se puede llamar así. Me los
encuentro como si me llamaran y lo peor es ver diariamente, en las calles de
este pueblo, el maltrato que parece preceder a esos despojos, los animales que
van por ese rumbo que incluso se desea al menos rápido para evitar sufrimiento.
Algo cultural, dicen algunos, nadie ha enseñado a estas personas a tratar a los
animales como iguales, como seres que sienten y sufren, de hambre, de sed, de
frío, de desamor. Se puede ver que el gato es para que mate las ratas y el
perro para que cuide la finca o la casa, amarrado afuera, a la buena de dios,
igual que se da su descomposición después de muertos, sin ninguna gratitud
siquiera por haber cumplido ese ingrato oficio que se les encomendó.
Bendita es la muerte para estos animales y si
pudiera andaría con un galón de Eutanex. Me maravillo de ver como la muerte los
va disecando hasta hacerlos parte del camino para no dejar huellas de las
atrocidades de los hombres.
No hablaré siquiera de si son un problema de salud pública. El ser humano es un problema de salud pública.
No hablaré siquiera de si son un problema de salud pública. El ser humano es un problema de salud pública.
jueves, 22 de mayo de 2014
ENTREVISTA EN SOHO AL MÉDICO MÁS ANTIGUO EN MEDICINA LEGAL, EL PROFE PEDRO MORALES
El profe Pedro Emilio Morales cuenta algunas historias de su larga trayectoria en la labor forense y en sus palabras se percibe el humanismo y el respeto que igualmente comparten otros grandes que merecen ser entrevistados muchas veces como mi sensei, Nelson Tellez, el doctor Mora Izquierdo, la doctora Lolita, la doctora Martha, todos mis compañeros de especialidad y un sin fin de personas que componen esa extraña, loca, a veces sabia, benéfica y muy colombiana institución. http://www.soho.com.co/testimonio/multimedia/el-medico-mas-antiguo-de-medicina-legal/34226jueves, 27 de marzo de 2014
DIMITRI TSYKALOV - CONTRA LA VIOLENCIA Y EL MALTRATO ANIMAL.
Las "esculturas" o puestas en escena del Ruso Dimitri Tsykalov usan la carne de origen animal como vestuario y utilería para lograr copiar y hacer sentir las imágenes que llevamos grabadas en el subconsciente de la violencia y de su imagen, al menos de la que hemos visto en el último siglo, un poco amoldada a occidente. Algunas son recreaciones de obras famosas como la fotografía "Bandera izándose sobre Iwo Jima" de Joe Rosenthal. La carne cruda, la sangre que chorrea, las armas, sumadas a los desnudos llenos de una estética antiestética y de un glamour sin glamour, muy ruso por cierto, y a la vestimenta de guerra hecha de la misma carne, pueden resultar impactantes e incluso grotescos, pero bien sabemos que en el arte estos pueden ser precisamente los objetivos propuestos por el artista para generar la reflexión y la discusión sobre temas determinados. Siendo muy literales, la crudeza y lo sanguinario de la violencia por un lado, sería un tópico de reflexión por sí solo. Sin embargo, con tanta carne ante nuestros ojos, es inevitable pensar también en un tema tan actual como el maltrato animal y el consumo de carne, tan debatido y que toca tantas susceptibilidades. Otra forma de acercamiento artístico a la naturaleza humana que lleva bajo la piel esos mismos órganos y tejidos y en su alma esas armas que tanta sangre han derramado y siguen derramando. El hombre carnicero de sí mismo y de todos los demás seres vivos del planeta. (Obtenido de Cartel Urbano: http://www.cartelurbano.com/content/arte-con-carne // Página web del artista: http://dimitritsykalov.com/#meat)
Las "esculturas" o puestas en escena del Ruso Dimitri Tsykalov usan la carne de origen animal como vestuario y utilería para lograr copiar y hacer sentir las imágenes que llevamos grabadas en el subconsciente de la violencia y de su imagen, al menos de la que hemos visto en el último siglo, un poco amoldada a occidente. Algunas son recreaciones de obras famosas como la fotografía "Bandera izándose sobre Iwo Jima" de Joe Rosenthal. La carne cruda, la sangre que chorrea, las armas, sumadas a los desnudos llenos de una estética antiestética y de un glamour sin glamour, muy ruso por cierto, y a la vestimenta de guerra hecha de la misma carne, pueden resultar impactantes e incluso grotescos, pero bien sabemos que en el arte estos pueden ser precisamente los objetivos propuestos por el artista para generar la reflexión y la discusión sobre temas determinados. Siendo muy literales, la crudeza y lo sanguinario de la violencia por un lado, sería un tópico de reflexión por sí solo. Sin embargo, con tanta carne ante nuestros ojos, es inevitable pensar también en un tema tan actual como el maltrato animal y el consumo de carne, tan debatido y que toca tantas susceptibilidades. Otra forma de acercamiento artístico a la naturaleza humana que lleva bajo la piel esos mismos órganos y tejidos y en su alma esas armas que tanta sangre han derramado y siguen derramando. El hombre carnicero de sí mismo y de todos los demás seres vivos del planeta. (Obtenido de Cartel Urbano: http://www.cartelurbano.com/content/arte-con-carne // Página web del artista: http://dimitritsykalov.com/#meat)
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Esqueletos descubiertos en catacumbas en Roma en 1578. Se cree que sin esqueletos de mártires cristianos que se distribuyeron luego por toda Europa como remplazo y recuerdo de las reliquias que fueron destruidas en la reforma protestante. Actualmente muchos de ellos se encuentran en exhibición, y el historiador Paul Koudounaris ha reunido fotografías de ellos y las teorías sobre su historia y origen.
Más imágenes en el link:
http://sobadsogood.com/2013/09/09/heavenly-bodies-cult-treasures-and-spectacular-saints-from-the-catacombs-by-paul-koudounaris/
Más imágenes en el link:
http://sobadsogood.com/2013/09/09/heavenly-bodies-cult-treasures-and-spectacular-saints-from-the-catacombs-by-paul-koudounaris/
miércoles, 3 de julio de 2013
CEMENTERIO DE LOS NN (PARQUE ZONAL VILLA MAYOR)- CEMENTERIO DEL SUR: DE CÓMO PODRÍA INICIAR UNA NOVELA POLICIACA Y CÓMO ENTERRARLA ANTES DE HACERLO
De gustarme
el género policiaco (me gusta y mucho), la historia (necesaria), y si no se
hubiera escrito ya tanto sobre qué fue lo que realmente sucedió en la toma del
Palacio de Justicia de 1985 y qué sucedió con los cadáveres y los
sobrevivientes, me hubiera encontrado ante el inicio de un misterio por
resolver, de una larga investigación y de un posible libro, bañado del mejor estilo de este tipo de novelas.
Siguiendo
con mi interés por los cementerios, más visual desde que estoy aprendiendo
fotografía, y gracias a una idea espontánea de mi hermosa guía en los terrenos,
para mí más bien desconocidos, del sur de la ciudad, visitamos el parque zonal
Villa Mayor y el Cementerio del Sur.
En el
primero, un flamante parque que impresiona recién construido, el relato de mi
guía inició con los años de su juventud en los que el lugar solía ser el
cementerio de los NN, una gran fosa común en la que al parecer enterraban a las
personas que nadie reclamaba. Mi sorpresa estuvo en la pesquisa posterior en la
que encontré datos imprecisos de que allí también habrían enterrado cadáveres
de la masacre del 9 de abril de 1948 y de la toma del Palacio de Justicia. La
sorpresa no radicó en esa información sino en el hecho de que no encontré nada
sobre los procesos de reubicación o de exhumación de los cadáveres para la
construcción del parque. En las páginas oficiales de la alcaldía local y de las
instituciones estatales, e incluso en las de instituciones responsables del
proyecto, me parecía un poco obvio que no quisieran dar muchos detalles ya que buscan promover y mostrar la cara bonita del lugar. Sin
embargo, nunca me ha parecido que nadie se queje por saber qué había antes del
Parque del Renacimiento junto al Cementerio Central. En su momento hubo demandas
y peleas por la protección de los bienes arqueológicos y dudas en la manera en
que se realizaron los estudios y excavaciones anteriores a la construcción del
parque, pero el debate fue abierto y público. ¿Por qué en este caso sería
distinto? He ahí un misterio, un móvil, un impulso para una obsesión que podría
llevar a poner en riesgo la vida, siendo un poco dramático aunque, por otro
lado, estamos en Colombia y aquí se pone en riesgo la vida solo con respirar.
Para la
gente del sector, en cambio, allí no existe misterio alguno y todos dan por
hecho que debajo del pasto recién podado, de los senderos y las flores,
continúan estando los restos de todos aquellos que nadie reclamó y los restos
de un pasado que tal vez ya a casi nadie interesa. Un poco la escena final de
“Pandillas de Nueva York” en la que la maleza empieza a cubrir poco a poco las
tumbas de esos viejos guerreros, hasta hacerlas desaparecer, para convertirse
en otro sitio más donde tomar fotos de los puentes de la ciudad. La prueba de
ello se encuentra en la reja frontal del parque. Allí, los días lunes y martes,
días de las animas, muchas personas se congregan a llevar flores, a prender
velas y a amarrar bolsas de agua en los alambres porque “a las animas también
les da sed”. Igualmente, mi guía estaba segura de lo mismo. Me contó de cómo
había ingresado clandestinamente, hace muchos años en compañía de un amigo,
para tomar algunas fotos y hacer un reportaje para la universidad. Me contó del
constante y nauseabundo olor a muerto, de las inmensas ratas que parecían
perros, y del suelo fangoso en el que se enterraban las piernas hasta la
rodilla, en medio de algunos huesos que sobresalían. Antes, había cruces
blancas por doquier y alguna que otra lápida; antes había incluso un indigente,
Luis “El Mexicano”, que vestía como charro, que vivía justo en medio de las
fosas y que decía cuidar de las almas porque ellas mismas se lo pidieron; antes,
existía Rafael Rodríguez, alias Viruta, quien se metía con una pala a buscar,
entre los muertos amontonados, a alguno que se presumía estaba allí y que la
familia pagaba por encontrar y sacar, así se ganaba la vida; antes, se dice,
espantaban en el sector. Ahora, quedan unas hermosas y extrañas flores,
distintas al resto del follaje, en la zona cercana a la malla frontal; ahora,
hay otro extraño olor cerca de la malla, que no se sabe si es por las bolsas de
agua a la intemperie, las flores marchitas o la cera requemada; ahora hay un
árbol seco con flores amarradas a su tronco, cabeza abajo, tal vez otro
vestigio de rituales populares; ahora ya no está Luis que fue desalojado al
empezar la construcción del parque y que murió atropellado por un carro
“fantasma”; ahora ya no se necesita a un Viruta para desenterrar muertos
enmarañados. Ahora incluso hay vigilantes que no te dejan tomar fotos y los
perros corren felices de un lado a otro sin que al parecer sientan ningún olor
a hueso. Al menos eso parece aunque como parte de nuestro séquito de
exploradores iba Mia, una hermosa criollita con ínfulas de labradora, que en un
momento sí quiso empezar una excavación profunda que no permitimos por temor al
vigilante y tal vez a algo más. Hay quienes dicen que todavía espantan.
En la
Biblioteca Nacional deben encontrarse, quiero creer, los estudios previos a la
construcción del parque y todo lo concerniente a las leyes sobre terrenos que
han servido de sepulcro a seres humanos, identificados o no, y las medidas
tomadas para preservar posibles evidencias de hechos tan importantes como el
holocausto de 1985. No estoy siendo sarcástico, en verdad lo quiero creer.
Sobre todo porque encontré un artículo de prensa, del 5 de mayo de este año, en
el que se decía que la fiscalía apenas iba a cerrar el caso de los
desaparecidos del Palacio ya que los investigadores habían descartado que se
encontraran enterrados en la fosa común del Cementerio del Sur.
Pero
mientras alguien, más interesado en la historia que yo, decide llegar al fondo
del asunto y averiguar si en realidad se construyó un parque sobre un
cementerio, enterrando nuevamente a lo enterrados, físicamente con el concreto
y simbólicamente con el olvido, paso al frente, a lo que resta del Cementerio
del Sur, alguna vez llamado el cementerio de los pobres.
En verdad
no se ven los pomposos mausoleos del Cementerio Central, ni las enormes placas
con nombres insignes y reconocidos. En cambio, se ve una enorme cantidad de
lápidas que llevan grabadas, en una técnica que, acepto, desconocía hasta ese
momento, imágenes parecidas a reproducciones de fotos, como aguafuertes
extraídos de fotografías en las que el difunto se encontraba como los deudos
querían recordarlo. Otras eran simplemente imágenes que, imagino, simbolizaban
algo importante en sus vidas. Es así como podía verse al Che Guevara, a Charles
Chaplin, motos y perros pitbull o simplemente los escudos del equipo de futbol
del que era seguidor. Algunas imágenes le daban un poco de vida a las lápidas,
las sacaba un poco de contexto y les daban ese toque popular y colombiano que
hace parte de la mayoría. Otras, en cambio, me hacían preguntarme si el muerto
no desearía materializarse para manifestar su inconformidad a sus familiares y
por ahí derecho decirles que los recuerda y los cuida.
Algo pude
ver también del deterioro de algunas secciones y arrumes de material de
construcción que sugería remodelaciones en otras. Por noticias de un par de
años para acá supe que en varias ocasiones han tenido que ordenar el desalojo
de bóvedas porque los mausoleos estaban a punto de derrumbarse y los pensaban
demoler para evitar el riesgo a los visitantes. Sin embargo, aún quedan filas y
filas de bóvedas y filas y filas de visitantes con flores en los fines de
semana, y aún humea constantemente la chimenea del horno crematorio como un
memorándum.
Creo que es
por eso que me gusta tanto visitar los cementerios: enseñan mucho sobre la
memoria.
domingo, 12 de mayo de 2013
Publicación en Kienyke de algunas fotografías del libro Posmortem del fotógrafo aleman Patrik Budenz, tomadas en morgues, cementerios, crematorios y cuartos fríos. Los fragmentos, los desenfoques, la composición, permiten apreciar la estética detrás de la lobreguez y crudeza de la muerte. Compañeros angélicos alemanes de los ángeles bocarriba.
http://www.kienyke.com/fotoshow/fotos-patrik-budenz-post-mortem/
http://www.kienyke.com/fotoshow/fotos-patrik-budenz-post-mortem/
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Bogotá D.C.
Presentación fotográfica homenaje a la ciudad de Bogotá que ha inspirado, con su hermoso caos, a muchos buenos artistas y personas que luchan todos los días contra cualquier forma que asuma la violencia en nuestro país.


